Un complemento de ingresos que no sustituye las prestaciones de la seguridad social por jubilación son las que se puedan ingresar por los planes de pensiones privados. Estos consisten básicamente en que una entidad privada, como por ejemplo un banco, ofrece a sus clientes un plan de ahorro de cara al futuro que les reportará unos beneficios añadidos.
Dependiendo del riesgo que tenga los planes de pensiones contratados se considerarán planes de pensiones garantizados, renta fija a corto o largo plazo, de renta mixta, de renta variable y de renta variable mixta. La crisis económica actual ha afectado a numerosos planes de pensiones de renta variable que tenían invertidos sus patrimonios en activos con mucho riesgo pero que generaban un beneficio mucho mayor. Por ello, para el inversor más prudente es aconsejable la contratación de un plan de pensiones de renta fija o que esté garantizado.
Existen multitud de planes de pensiones, la mayoría de estos corresponden a bancos como Santander y compañías aseguradoras como Santa Lucía, entre los planes de pensiones más contratados en la actualidad se encuentran el de “Banco Bilbao Vizcaya Argentaria Protección” o el de “PlanCaixa Plus”.
Las ventajas fiscales que ofrecen los planes de pensiones lo convierten en un instrumento de ahorro en la actualidad muy interesante. Dependiendo de la zona de la península en la que se contrate el plan se conseguirá un ahorro fiscal distinto. Por todo ello, una forma de conseguir un ahorro seguro que te de una rentabilidad media o alta en el futuro es a través de la fórmula del plan de pensiones consistente en un fondo de pensiones común formado por el patrimonio de los partícipes del fondo y dirigido por el promotor que es la entidad que diseña el plan. Es una buena oportunidad para los pequeños ahorradores que buscan obtener una rentabilidad a sus ahorros.